Principales figuras retóricas

Figuras de pensamiento

Topografía

Prosopografía

La etopeya

Retrato

Enumeración

Máxima o sentencia

Epifonema

Simil

Antítesis o contracte

Paradoja

Perífrasis

Ironía

Sarcasmo

Hipérbole

Personificación

Conminación

Optación

Pregunta retórica

Apóstrofe

Exclamación retórica

 

Figuras de dicción o de palabra

Aliteración

Onomatopeya

Similicadencia

Paronomasia

Repetición simple

Anáfora

Anadiplosis

Epanadililosis

Reduplicación

Polisíndeton

Amplificacion

Gradación

Concatenación

Derivacion

Poliptoton

La dilogía

El calambur

Retruécano

El paralelismo

El quiasmo

La elipsis

El asíndeton

La suspensión

La interrupción

Tropos

METÁFORA

IMAGEN

METONIMIA

Otras (Partes de la oración)

El hipérbaton

El verbo

El sustantivo

El artículo

El adjetivo

Las conjunciones

Los sonidos

El verso

 

Figura de pensamiento (descriptivo)

- La topografía es la descripción de un lugar.

Alrededor de la catedral se extendía, en estrecha zona, el primitivo recinto de Vetusta. Comprendía lo que se llamaba el barrio de la Encimada, y dominaba todo el pueblo que se había ido estirando por noroeste y sudeste. Desde la torre se veía, en algunos patios y jardines de casas viejas y ruinosas, restos de la antigua muralla, convertidos en terrados o paredes medianeras, entre huertos y corrales.

            (Leopoldo Alas «Clarín». La Regenta.)                                                                 

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Figura de pensamiento (descriptivo)

- La prosopografía  es la descripción de una persona en su aspecto exterior.

Letamendi era un señor flaco, bajito, escuálido, con melenas grises y barba blanca. Tenía cierto tipo de aguilucho: la nariz corva, los ojos hundidos y brillantes, se veía en él un hombre que se había hecho una cabeza, como dicen los franceses. Vestía siempre levita algo entallada, y llevaba un sombrero de copa de alas planas, de esos sombreros clásicos de los melenudos profesores de la Sorbona.

(Pío Baroja. El árbol de la ciencia.)                                                                                       

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Figura de pensamiento (descriptivo)

- La etopeya  es la descripción de las cualidades morales de un individuo.

(Don Gumersindo) era afable, servicial, compasivo, y se desvivía por complacer y ser útil a todo el mundo, aunque le costase trabajos, desvelos fatiga, con tal que no le costase un real. Alegre y amigo de chanzas y de burlas, se hallaba en todas las reuniones y fiestas, cuando no era a escote, y las regocijaba con la amenidad de su trato y con su discreta, aunque poco ática , conversación. Nunca había tenido inclinación alguna amorosa a una mujer determinada; pero inocentemente, sin malicia, gustaba de todas, y era el viejo más amigo de requebrar a las muchachas y que más las hiciese reír que había en diez leguas a la redonda.

(Juan Valera. Pepita Jiménez.)                                                                            

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Figura de pensamiento (descriptivo)

- El  retrato es la descripción, tanto moral como física, de una persona.

Tenía la Benina voz dulce, modos hasta cierto punto finos y de buena educación, y su rostro moreno no carecía de cierta gracia interesante que, manoseada ya por la vejez, era una gracia borrosa y apenas perceptible. Más de la mitad de la dentadura conservaba. Sus ojos, grandes y oscuros, apenas tenían el ribete' rojo que imponen la edad y los fríos matinales. Su nariz destilaba menos que las de sus compañeras de oficio, y sus dedos, rugosos y de abultadas coyunturas, no terminaban en uñas de cernícalo .

(Benito Pérez Galdós. Misericordia.)  

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Figura de pensamiento (descriptivo)

- La enumeración consiste en reseñar los elementos que componen un conjunto. El siguiente poema está compuesto por dos largas enumeraciones:

El bastón, las monedas, el llavero,

la dócil cerradura, las tardías

notas que no leerán los pocos

días que me quedan, los naipes y el tablero,

un libro y en sus páginas la ajada

violeta, monumento de una tarde

sin duda inolvidable y ya olvidada,

el rojo espejo occidental en que arde

una ilusoria aurora. ¡Cuántas cosas,

limas, umbrales, atlas, copas, clavos,

nos sirven como tácitos esclavos,

ciegas y extrañamente sigilosas!

Durarán más allá de nuestro olvido;

no sabrán nunca que nos hemos ido.

(Jorge Luis Borges. Elogio de la sombra.)                                                                     

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Figura de pensamiento (lógicas)

- La máxima o sentencia ofrece una reflexión de carácter filosófico sobre la vida o el mundo.

Tan de valientes corazones es, señor mío, tener sufrimiento en las desgracias como alegría en las prosperidades.

(Cervantes. Quijote, XVI, ll.)                                                                                         

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Figura de pensamiento (lógicas)

- El refrán es similar a la sentencia, pero recogiendo experiencias de tono más común y en expresión popular.

Mas no muera yo de muerte, hasta que me vea con un cuero [de vino] o tinajica de mis puertas adentro. Que en mi ánima no hay otra provisión, que como dicen: «pan y vino anda camino, que no mozo garrido».

(Fernando de Rojas. La Celestina, IV.)                                                                             

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Figura de pensamiento (lógicas)

- El epifonema es una reflexión final, resultado o resumen de afirmaciones anteriores:

Es mucho más complejo de lo que parece este vicio de fumar, al que algunos llaman un vicio pequeño. Yo, por ejemplo, no puedo ponerme a escribir sin encender un pitillo, y, a partir de ese momento, la pluma se detendrá muchas veces, pero los pitillos se sucederán unos a otros sin la menor interrupción. Con una idea más romántica de mi vicio o de mi trabajo, yo supondría que el tabaco facilitaba la lucidez de mis pensamientos, pero no hay nada de eso. Lo que pasa es que, con la atención enteramente concentrada en una cosa, abandono el control de mis movimientos neuromusculares, y éstos, entonces -como unos criados de poca confianza a los que no vigilase nadie-, van y me acaban con las cajetillas.

-¡Dichoso el hombre que no tiene criados! -suelen decir todos aquellos que pueden permitirse el lujo de tener muchos.

¡Dichoso, digo yo a mi vez, el que no tiene hábitos, reflejos, tics ni rutinas que lo esclavicen!

(Julio Camba. Esto, lo otro y lo de más allá.)                                                                  

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Figura de pensamiento (lógicas)

- El símil compara, de forma expresa, un hecho real con otro imaginario de cualidades análogas.

Unos cuerpos son como flores.

Otros como puñales.

Otros como cintas de agua;

Pero todos, temprano o tarde,

Serán quemaduras que en otro cuerpo se agranden,

Convirtiendo por virtud del fuego a una piedra en un hombre.

(Luis Cernuda. Los placeres prohibidos.)                                                                                                 

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Figura de pensamiento (lógicas)

- La antítesis o contraste supone enfrentar dos pensamientos opuestos.

Era hermoso jinete,

y ahora montón de nieve.

(Federico García Lorca. Bodas de sangre.)                                                                      

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Figura de pensamiento (lógicas)

- La paradoja reúne en una misma frase dos pensamientos que parecen irreconciliables.

Vivo sin vivir en mí

Y tan alta vida espero

que muero porque no muero.

(Teresa de Jesús. Poesías.)                                                                                               

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Figura de pensamiento (indirecta)

- La perífrasis, circunlocución o rodeo se produce cuando se dice con varias palabras lo que se podría decir con pocas o con una sola.

Era inevitable que los mejores amigos del hombre [los perros] se acercaran desde ignotos rancheríos para intentar ser alimentados a cambio de lamer manos y mover cola.

(Juan Carlos Onetti. Cuando ya no importe.)

La perífrasis puede quedar asociada al eufemismo, consistente en señalar de forma benévola o amable un hecho o asunto desagradable.

MAX.-El café es un lujo muy caro, y me dedico a la taberna, mientras llega la muerte.

RUBÉN.-Max, amemos la vida, y mientras podamos, olvidemos a la Dama de Luto.

(Ramón del Valle-Inclán. Luces de bohemia.)                                                                  

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Figura de pensamiento (indirecta)

- La ironía consiste en afirmar lo contrario de lo que se dice:

Calisto y Melibea se casaron -como sabrá el lector si ha leído La Celestina- a pocos días de ser descubiertas las rebozadas entrevistas que tenían en el jardín. Se enamoró Calisto de la que después había de ser su mujer un día que entró en la huerta de Melibea persiguiendo un halcón. Hace de esto dieciocho años. Veintitrés tenía entonces Calisto.

(«Azorín». Las nubes. Castilla.)                       

La frase destacada es irónica: quien haya leído La Celestina sabe que Calisto y Melibea mueren trágicamente.

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Figura de pensamiento (indirecta)

- El sarcasmo es la ironía aplicada de forma crítica a las personas (comportamientos, gestos, actitudes ... ).

Señor -dijo el pícaro-, yo no tengo las inteligencias que vuesa merced, que se va a las casas de juego.

(Vicente Espinel. Vida del escudero Marcos de Obregón.)                                              

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Figura de pensamiento (patética)

Cierto número de figuras de pensamiento están elaboradas de tal forma que la intensidad de su lenguaje se dirige a conmover al receptor, por eso se las denomina patéticas. Esto sucede en los siguientes casos:

 

Figura de pensamiento (patética)

- La exclamación retórica es manifestación de sentimientos y emociones que la escritura representa con signos de exclamación. Éstos traducen una entonación distinta, de carácter enfático en su expresión («¡Pedro ha venido!»), frente a la puramente enunciativa («Pedro ha vertido») o interrogativa («¿Pedro ha venido?»).

i Voto a Dios que me espanta esta grandeza

y que diera un doblón por descrivilla'

porque ¿a quién no suspende y maravilla

esta máquina insigne, esta riqueza?

¡Por Jesuchristo vivo, cada pieza Volver

vale más que un millón, y que es mancilla

que esto no dure un siglo, oh gran Sevilla,

Roma triunfante en ánimo y nobleza!

(Miguel de Cervantes. Al túmulo del Rey que se hizo en Sevilla.)                               

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Figura de pensamiento (patética)

- El apóstrofe o invocación nos permite dirigir la palabra a personas o cosas, estén presentes o ausentes. Puede ir asociada a una exclamación retórica.

¡Oh tristes nubes oscuras

que tan recias camináis,

sacadme de estas tristuras

y llevadme a las honduras

de la mar a donde vais!

(Gil Vicente. Comedia de Rubena.)

0 puede mostrarse la invocación sólo como tal.

Ojos claros, serenos,

si de un dulce mirar sois alabados,

¿por qué, si me miráis, miráis airados?

Si cuando más piadosos,

más bellos parecéis a aquel que os mira,

no me miréis con ira,

porque no parezcáis menos hermosos.

¡Ay tormentos rabiosos!

Ojos claros, serenos,

ya que así me miráis, miradme al menos.

(Gutierre de Cetina. Ojos claros, serenos.)                                                                      

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Figura de pensamiento (patética)

- La pregunta retórica expresa sentimientos con interrogaciones o constituye interrogaciones que, simplemente, no esperan respuesta.

¿Soy yo quien anda, esta noche,

por mi cuarto, o el mendigo

que rondaba mi jardín;

al caer la tarde?.. Miro

en torno y hallo que todo

es lo mismo y no es lo mismo.

(Juan Ramón Jiménez. Jardines lejanos.)   

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Figura de pensamiento (patética)

- La optación es la figura que permite manifestar un deseo.

¡Oh, suene de continuo,

Salinas, vuestro son en mis oídos,

por quien al bien divino

despiertan los sentidos,

quedando a lo demás amortecidos!

(Fray Luis de León. Oda a Salinas.)

- Si el deseo se expresa bajo la forma de un ruego recibe el nombre de deprecación.

Es necesario Asunción,

si de verdad tú me estimas,

que por favor me suprimas

el uso del almidón.

(Anónimo. Madrid Cómico.)

- Si el deseo expresa rechazo o maldición de uno mismo, tenemos la execración.

Mis enemigos me venzan

en pleitos más peligrosos

ymi . ami . go más querido

me levante testimonio

jurefalso contra mí,

y el juez más riguroso

de mis enemigos sea

del lado parcial devoto

(Lope de Vega. Llenos de lágrimas tristes.)                                                                    

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Figura de pensamiento (patética)

- Con la conminación amenazamos con aspectos que pueden estar fuera de la realidad.

Nunca en el abril lluvioso

halles yerba en verde prado,

más que si fuera en agosto;

siempre te venza el contrario

cuando estuvieres celoso,

y por los bosques bramando,

halles secos los arroyos;

mueras en manos del vulgo,

a pura garrocha, en coso;

no te mate el caballero,

con lanza o cuchillo de oro;

mas lacayo, por detrás,

con el acero mohoso,

te haga sentar por fuerza,

y manchar de sangre el polvo.

(Lope de Vega. iOh mal hayas el novillo!)                                                                      

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Figura de pensamiento (patética)

La hipérbole permite exagerar, positiva o negativamente, la valoración de una persona, una cosa o un hecho.

Repartió a cada uno tan poco camero, que entre lo que se les pegó a las unas y se les quedó entre los dientes, pienso que se les consumió todo, dejando descomulgadas las tripas de participantes.

(Francisco de Quevedo. El buscón.)                                                                               

 

 

Figura de pensamiento (patética)

- La prosopopeya o personificación otorga cualidades propias de seres animados y corpóreos a otros inanimados y abstractos, o acciones y cualidades humanas a seres que no lo son.

Vetusta, la muy noble y leal ciudad, corte en lejano siglo, hacía la digestión del cocido y de la olla podrida, y descansaba oyendo entre sueños el monótono y familiar zumbido de la campana del coro, que retumbaba en lo alto de la esbelta torre en la Santa basílica.

(Leopoldo Alas, «Clarín». La Regenta.)                                                                             Volver

 

Figura de dicción o de palabra (por repetición)

La aliteración es la repetición de sonidos semejantes. Puede evocar estados de ánimo o sonidos de especial expresividad.

Estaba tan embebido,

tan absorto y enajenado,

que se quedó mi sentido

de todo sentir privado,

y el espíritu dotado

de un entender no entendiendo

toda ciencia trascendiendo.

(San Juan de la Cruz. Sobre un éxtasis de harta contemplación.)

Tengo los años suficientes para sentirme desamparado cuando un amigo se me muere. Todo un lienzo de la pared de mi vida se me derrumba estrepitosamente y tengo una angustiosa sensación de soledad. Cuando el amigo es un amigo querido, en quien confiabas siempre, el problema se agrava.

(Juan Perucho. Los jardines de la melancolía.)                                                           

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Figura de dicción o de palabra (por repetición)

La onomatopeya es aquel tipo de aliteración que viene a reproducir o sugerir sonidos reales. Aunque los ejemplos convencionales aluden a la exacta reproducción de ciertos sonidos (el glu-glu del agua, el tic-tac del reloj), en los textos que citamos se evocan el zumbido de las abejas en el silencio y el chirrido de la cancela, respectivamente.

Secaba entonces el terreno aliento

el sol, subido en la mitad del cielo.

En el silencio sólo se escuchaba

un susurro de abejas que sonaba.

(Garcilaso. Égloga III.)

Rechinó en la vieja cancela mi llave;

con agrio ruido abrióse la puerta

de hierro mohoso y, al cerrarse grave

golpeó el silencio de la tarde muerta.

(Antonio Machado. Soledades.)

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Figura de dicción o de palabra (por repetición)

La similicadencia consiste en usar palabras de sonidos semejantes o hacer coincidir varias con un final parecido. No debemos confundirla con lo que es la simple rima de los versos.

Amo lo que se enciende

lo que vuela y se abre l

o que enloquece y crece

lo que se mueve y salta

lo que bebe los vientos

lo que es contacto y música

lo que es vasto y es casto

lo que es milagro y peligro

lo que respira y se estira

o que viaja por antojo.

(Carlos Edmundo de Ory. Amo... Metanoia.)

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Figura de dicción o de palabra (por repetición)

La paronomasia aproxima palabras de sonidos parecidos, pero significados muy distintos.

Salve, salve, oh magnífico,

oh democrático y práctico,

oh fantástico Trigeo,

oh flemático , y oh, cáustico

¡Mítico, cómico, ínclito

ático y rápido árbitro.

(Francisco Nieva. La paz. Celebración grotesca sobre Aristófanes.)

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Figura de dicción o de palabra (por repetición)

La repetición simple consiste en la reiteración de una o varias palabras diseminadas en el texto.

Nosotros, ¡oh amigos!, sólo somos poetas y en vano pretenderíamos ver algo en el misterio, porque nuestros ojos están empañados por el sahumerio de nuestra fantasía, y de todas nuestras graves pláticas, ¡oh amigos!, sólo nos queda este cansancio que nos acogota y nos deja postrados, como camellos, ante la gran puerta cerrada de la muerte.

(Rafael Cansinos Assens. El candelabro de los siete brazos.)

Entre mis manos cogí

un puñadito de tierra

Soplaba el viento terrero.

La tierra volvió a la tierra.

Entre tus manos me tienes,

tierra soy.

El viento orea

tus dedos, largos de siglos

Y el puñadito de arena

-grano a grano, grano a grano-

gran viento se lo lleva.

(Dámaso Alonso. El viento y el verso.)

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Figura de dicción o de palabra (por repetición)

La anáfora consiste en la repetición de una o más palabras al principio de varios versos o de varias frases.

Por la honra no come el que tiene gana donde le sabría bien. Por la honra se muere la viuda entre dos paredes. Por la honra, sin saber qué es hombre ni qué es gusto, se pasa la doncella treinta años casada consigo misma. Por la honra, la casada le quita a su deseo cuanto pide. Por la honra pasan los hombres el mar. Por la honra, mata un hombre a otro. Por la honra, gastan todos más de lo que tienen. Y es la honra mundana, según esto, una necedad del cuerpo y alma, pues al uno quita los gustos y al otro la gloria.

(Francisco de Quevedo. Sueño del infierno. Sueños.)

¿Por qué tienes nombre tú,